Durante la mañana de ayer se entregó en la Comisaría de la Policía Nacional en Toledo el individuo que el pasado viernes incendió la vivienda de su expareja en el barrio del Polígono. Una vez acabada la investigación, el detenido pasará a disposición judicial no sólo por prender fuego la casa, sino también por un presunto delito de violencia de género.
El hombre salió de la cárcel de Ocaña el pasado el pasado jueves. El viernes, se dirigió a la vivienda de su excompañera, en la calle Valdeyernos del Polígono, en la urbanización conocida como "el parchís". Allí según cuentan los vecinos, ambos mantuvieron una fuerte discusión, porque él quería ver a sus hijos y ella se lo impidió. Al parecer, le pudo arrebatar las llaves de la vivienda, y poco después cumplió su amenaza de quemarla.
Los vecinos se alarmaron al ver salir el humo del inmueble, y tiraron la puerta abajo por si en su interior se pudiera encontrar alguno de los cinco hijos de la víctima. Afortunadamente, no encontraron a nadie, y momentos después llegaron bomberos, Policía Nacional y Local y dos ambulancias.
Los bomberos llegaron a tiempo para impedir que las llamas se extendieran al resto del inmueble. Informaron de que fueron dos los focos principales que habían encontrado, de los que salía mucho humo, que había ennegrecido todas las paredes de la vivienda.
Durante toda la noche, la Policía estuvo buscando por el barrio del Polígono a este individuo, que según algunos testigos presentaba síntomas de embriaguez. En la mañana de ayer, este se presentaba en la Comisaría y advertía que se entregaba porque había sabido que lo estaban buscando.