Un cuarto de hora antes de la concentración se respiraba a lo lejos un importante ambiente de protesta. Panfletos sindicales tirados en las aceras reivindicando los derechos de los empleados públicos, decenas de banderolas con las siglas de los sindicatos ondeando con paciencia en Zocodover, coches armados con altavoces clamando contra el conocido decretazo y pitidos insurgentes que no podían aguantar hasta las 13 horas. A esta hora cerca de 400 personas, delegados sindicales y funcionarios, se concentraron en Zocodover gracias a la convocatoria de los sindicatos para protestar por las medidas aprobadas por el Gobierno, especialmente el recorte salarial de los empleados públicos.
La concentración frente a la Delegación de Gobierno de Castilla-La Mancha se esperaba con impaciencia, aunque las estimaciones de primera hora de la mañana dejaban claro ya la distancia abismal del seguimiento de la huelga. Para el Gobierno, un 15%, aunque horas más tarde apuntó un 11%, mientras que los sindicatos insistieron en un 80% a pesar de las diferentes respuestas en las distintas regiones.
Castilla-La Mancha no llegó al 67% de seguimiento, según UGT y CCOO, pero los datos ofrecidos por las administraciones son bastante más reducidos, puesto que los empleados de la Administración General del Estado que secundaron la huelga constituyeron el 9,54%, mientras que en la Junta sólo se registró un 4% de seguimiento de una convocatoria que estaba prevista para el 2 de junio, pero se pospuso hasta ayer.
Los distintos sindicatos se repartieron en la Plaza de Zocodover, arropados por Izquierda Unida, parapetados tras sus pancartas para mostrar su desacuerdo a las medidas aprobadas por el Gobierno de Zapatero porque suponen un recorte de derechos. CCOO, UGT, CSI.F, los sindicatos policiales, AUGC, la Intersindical de Castilla-La Mancha, formada por STAS, STE y SF, y Anpe, el sindicato independiente de enseñanza, dejaron claras sus protestas contra el Gobierno del PSOE y sus últimas medidas, puesto que es la primera vez que se recorta el salario a los funcionarios en España.
El secretario regional de CCOO, José Luis Gil, apuntó que la respuesta a la huelga ha sido importante en la región y espera que la iniciativa invite a reflexionar al Ejecutivo de Zapatero para que se dé cuenta de que las medidas aprobadas son erróneas. Aseguró que el paro lo ha secundado el 70% en la región, pero criticó la postura de la administración al decretar unos «servicios mínimos abusivos» que no se han pactado con los sindicatos.
CCOO no se rinde ante esta situación y Gil espera que el Gobierno regional mantenga aquellos acuerdos suscritos con los sindicatos y «haga honor a su palabra». Además, entiende que las reformas que deban hacerse en estos tiempos de crisis deben contar con el respaldo sindical, no como las actuales.
ugt. El secretario regional de este sindicato, Carlos Pedrosa, también dejó claro que UGT no permitirá que «la crisis económica la paguen de forma descarada los mismos». En este sentido, tiene claro que los sindicatos y los trabajadores no dudarán en salir a la calle cuando sea necesario porque «es infumable que el Gobierno de España haya tomado una medida sin precedentes en los años que llevamos en democracia».
Respecto a la respuesta de los funcionarios a la convocatoria de huelga, Pedrosa cree que «los empleados de Castilla-La Mancha han mandado un mensaje contundente, serio y responsable al Gobierno de España».
En su opinión, «los empleados públicos están siendo víctimas fáciles de decisiones ilegales tomadas por el Gobierno de Zapatero». Pedrosa pidió ayer al PSOE que dé marcha atrás al recorte del sueldo de los funcionarios, una medida que afecta a 133.000 trabajadores en la región sobre los que se aplicará una reducción del 5% de media.
Por último, Emiliano Gómez, de la Intersindical de Castilla-La Mancha, lamentó que la convocatoria haya tenido menos repercusión de la esperada y aseguró que en parte obedece a la «falta de movilización de los sindicatos mayoritarios».