Desde ayer declararon sentirse en deuda con la ciudad que en algunos casos les vio nacer y en otros ya es de adopción. El Centro Cultural de San Marcos se vistió de gala para acoger el acto de entrega de honores y distinciones que el Ayuntamiento de Toledo ha otorgado -por unanimidad- a los cuatro alcaldes de la etapa democrática, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a Vicente Carranza y Antonio Maeso. Familiares y amigos quisieron acompañarles en esta emotiva ceremonia que duró alrededor de tres horas y que estuvo presidida por José María Barreda. Autoridades civiles, religiosas y militares se dieron cita en este acto en el que se entregó a los protagonistas un diploma acreditativo de su condecoración.
El primero en recibir su distinción como Ciudadano Honorario fue Vicente Carranza, a quien la ciudad recuerda porque en el año 2001 el Museo de Santa Cruz abrió una sala con las piezas más selectas de su colección de cerámica. Carranza se mostró agradecido por esta concesión y visiblemente emocionado aseguró que este premio le hace a partir de ahora sentirse en deuda con una capital donde quedan parte de sus «sueños». El vicealcalde Ángel Felpeto fue el encargado de leer la laudatio correspondiente a Antonio Maeso -también Ciudadano Honorario- de quien destacó su «sacrificio» para que al paso de la procesión del Corpus todo esté en su sitio. Y todo ello, «sin pedir nada a cambio». También desde ayer la Plaza Horno de los Bizcochos está dedicada a la Policía Local de Toledo, Policía Nacional y Guardia Civil. El General Jefe de la Guardia Civil de Castilla-La Mancha, Joaquín Eugenio Ruiz Seco, destacó en su intervención cómo «España tiene una de las tasas de criminalidad más bajas de Europa» gracias a que con el paso del tiempo han ido aumentando las plantillas y los medios.
A continuación Juan Ignacio de Mesa, Joaquín Sánchez Garrido, Agustín Conde y José Manuel Molina recibieron la distinción de Medalla de Oro de la Ciudad. Sus discursos estuvieron llenos de agradecimientos a todas las Corporaciones municipales de estos treinta años de ayuntamientos democráticos. Echando la vista atrás, recordaron cómo han sido posibles grandes proyectos como la llegada del AVE a Toledo, la adquisición de la Fábrica de Armas para uso universitario o la Declaración de Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Logros todos ellos que eclipsaron al color político que los impulsó. Porque lo importante es que los cuatro serán recordados por su contribución a una política que ayer se escribió con mayúsculas por ser la más cercana a la ciudadanía.