Las plataformas en defensa del río Tajo de Toledo y Talavera de la Reina mostraron ayer su malestar ante la reunión del viernes pasado de la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura donde se ha decidido destinar 28,5 hectómetros cúbicos para las zonas regables servidas por el acueducto Tajo-Segura.
Alejandro Cano y Miguel Ángel Sánchez, portavoces de las plataformas de Toledo y Talavera, respectivamente, ofrecieron ayer una rueda de prensa en la capital regional para rechazar un trasvase que en su opinión «no tiene ningún tipo de justificación».
«No nos queda otra que gritar, patalear y alzar la voz una vez más» decía Cano, mientras que Sánchez expresaba que «estamos cansados de que seamos una hidrocolonia, que sólo se acuerden de nosotros para venir a estrujarnos y dejarnos sin nada».
Lo que no se comprende desde estas agrupaciones ciudadanas es que todavía se siga «gestionando la cuenca del Tajo con un anteproyecto del año 1967, ideado durante el Franquismo durante el cual no hubo ningún tipo de discusión pública para su aprobación».
Es por ello que se ve preciso que de una vez por todas se pongan a funcionar maquinarias jurídicas «porque seguro que hay razones más que de peso y abundantes para que de una vez por todas el trasvase se declare incluso anticonstitucional».
Desde las plataformas en defensa del Tajo se lamentaban ayer que finalmente se proceda a aprobar en el Consejo de Ministros este nuevo trasvase cuando se da el caso de que la cuenca del Segura cuenta a día de hoy con 100 hectómetros cúbicos más que el año pasado por estas fechas. «Hay agua en la cuenca del Segura para beber y para regar y queremos decir un basta ya muy alto y que el trasvase de una vez por todas se cierre», indicaba Sánchez ayer. Y es que aunque la luz verde se tenga que da desde el Gobierno central las plataformas prevén que se va a hacer es lo mismo que en los últimos años y no es otra cosa que «atender a las demandas, muchas veces sin sentido, del Levante y probablemente este trasvase se apruebe con todas las de la Ley».
Por todo esto se pide «cordura» al Ejecutivo puesto que si se siguen aprobando trasvases al Segura se acabará por «dilapidar los recursos que hay en la cabecera del Tajo». A este nivel lo que solicitan es que por «cordura» no se apruebe porque lo que «no puede hacer el Gobierno de España es dilapidar los recursos que hay en la cabecera del Tajo», ya que a este ritmo y «de aquí a un par de años no habrá agua ni para beber».
Para las plataformas los trasvases son el primer «amago» de infarto del Tajo, pero hay más problemáticas que lo están dejando en el estado actual, como el hecho de que por Toledo «pasan las cloacas del Jarama» y que las culturas de los embalses se han vuelto en contra «porque nos hace disponer de agua como si fuese un recurso ilimitado» cuando no es así y «todo expolio que se haga de la naturaleza nos va a pasar factura».