«Lo mínimo que podría hacer el PP Murciano es agradecer a los toledanos que llevemos tantos años padeciendo una cloaca de río, cuando en el trasvase que va a Murcia hay mucho más agua que el que viene por nuestro caudal natural». Así respondió el primer edil toledano a las críticas vertidas por el presidente del PP Murciano, José Antonio Ruiz Vivo, que ha definido como «política de cloaca» su defensa del río Tajo. Para Emiliano García-Page, estas declaraciones forman parte «del atropello que ha significado históricamente el trasvase».
«Si nosotros tuviéramos el río limpio y viniera caudaloso, yo no estaría planteando nunca que se tenga que hablar del trasvase en otros términos, pero es evidente que teniendo el río como lo tenemos, sólo a alguien que no quiera ver el problema, como el portavoz del PP en Murcia, se le puede ocurrir contestar con insultos en lugar de con razones», continuó el primer edil socialista del Ayuntamiento de Toledo. «Cuando desde Murcia sólo se defienden desde el insulto es porque no tienen más razones, como es evidente, y yo estoy dispuesto a aguantar cualquier insulto, porque no ofende quien quiere, sino quien puede», continuó convencido de que debe seguir prestando su apoyo al río a pesar de que «en Murcia estén perdiendo la razón y en buena medida, también los modales».
García Page afirmó que «estoy dispuesto a soportar los insultos de quien sea, con tal de defender los intereses de mi ciudad». A su juicio, es «verdaderamente incomprensible» que estando el Tajo como está, «en Murcia sigan exigiendo más agua». El primer edil insistió en afirmar que «a parte de que los trasvases son un verdadero atropello, si alguien quiere agua a costa de que los demás tengamos basura, francamente es que en España está faltando sentido común».
Movilización. Al alcalde de la ciudad le parece bien la petición de la Plataforma en Defensa del Tajo para que la reciba la vicepresidente del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. «Me parece que todas las movilizaciones, siempre que no sean contra nadie -y nosotros vamos en un plan mucho más pacífico- son razonables y yo las apoyo; es más las llevo reclamando desde hace mucho tiempo», afirmó García-Page.
El primer edil se mostró convencido de que «sólo hay una forma de arreglar esto, es desde la cabezonería, desde el tesón, la constancia y desde la fuerza social». De ahí que, como toledano, se arrepienta del tiempo en el que la ciudad lleva instalada en una «resignación incomprensible». «Mientras en Toledo ha habido resignación, en Murcia han hecho verdaderos atropellos con nuestro agua, y no estoy dispuesto a consentirlo», se lamentó.