Que se inviertan los términos en el debate de la conservación de los ríos en España y que a la hora de hablar del río Tajo se haga prioritaria y principalmente desde un planteamiento medioambiental. Ese es el objetivo según el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, que deben seguir quienes quieran impulsar la defensa del río que abraza a la Ciudad Imperial.
El alcalde participó ayer en la inauguración del I Seminario El Río Tajo "Por el río que fue y debe volver a ser", organizado por Juventudes Socialistas de Toledo y manifestó que hasta ahora el agua se considera fundamentalmente casi un factor industrial, sin embargo el principal problema medioambiental que tiene este país en muchos casos es la mala conservación de las aguas de sus ríos.
En este sentido, se mostró partidario de que «el río Tajo se considere prioritariamente como un factor medioambiental, no solo en lo que se refiere a su caudales sino en su propia conservación de riberas y de su ecosistema» Así, consideró que esto es algo que está fuera del debate y de la reflexión en mucho ámbitos territoriales y «desde luego en Valencia o en Murcia en la vida se han preocupado de saber el grado de contaminación que tiene el río Tajo desde que se hizo el trasvase y creo que es hora de invertir los términos y que la prioridad en la conservación del Tajo tenga un sesgo verde y ecológico». Por tanto, García-Page quiso lanzar un mensaje e invitar a los defensores del Tajo a que «en el futuro el componente fundamental de la defensa del río esté basado en un planteamiento ecológico». Y es que recordó que en los últimos quince o veinte años en el debate sobre el agua en España se ve como se considera básicamente un factor industrial y casi se cuenta sólo lo que vale el metro cúbico. «Yo creo que hay que pasar de un mercado del agua a un concepto de los ríos como ecosistema sostenible», destacó.
mensaje de futuro. García-Page quiso dejar claro en este sentido que no deben prevalecer otro tipo de intereses porque «o el río está limpio o todos los demás intereses son estériles», dijo, y aseguró que como alcalde de Toledo le duele que cada vez que desde Murcia o Valencia se habla del agua del Tajo y del trasvase, «nadie recala en una realidad flagrante y es que el río está contaminado, evidentemente por una falta de depuración pero también por una falta de caudal».
Durante su intervención en la inauguración del seminario, García-Page intentó explicar a los presentes que pese a que la lucha por recuperar el Tajo pretende culminarse con poder volver a bañarse de nuevo en el río, lo cierto es que es muy difícil, por mucho que se haga, que pueda reunir las condiciones higiénicas necesarias para el baño como sí las reúne una piscina y, por tanto, el baño no se puede garantizar.
El alcalde entiende, no obstante, que la sociedad actual y las nueva s generaciones lo que van a reclamar a los responsables públicos es una especial protección medioambiental del río, al igual que ocurre con otras sensibilidades como la patrimonial.
Por último, con respecto al debate abierto en torno al trasvase, García-Page afirmó tajantemente que «es razonable que todo el mundo quiera tener agua, lo que no puede es tener agua a costa de que los demás tengamos cloacas». Se mostró convencido de que «cualquier ciudadano de Murcia o de Valencia que venga a Toledo y compruebe el estado del río entenderá que nuestra posición no sólo no es irracional sino que está muy cargada en derecho y razones».
Así, recordó que tratándose de la zona de la que se trata, es decir, la Mancha y la España seca, son evidentes las consecuencias inevitables que ha conllevado el trasvase «que padecemos desde hace más de treinta años», el deterioro progresivo del caudal ecológico del río.