En el pasado año 2004 nació en Castilla-La Mancha la Intervención Operativa Policial, una actividad que ayer llegó hasta la capital, concretamente hasta el polideportivo del barrio de Santa María de Benquerencia, gracias a un grupo de profesionales de la seguridad que se ha formado en artes marciales y que tras varios años de búsqueda, han encontrado en esta disciplina el sistema idóneo para enseñar el uso de la fuerza policial como actividad que integra los «procedimientos y métodos de actuación profesional». Y esto es lo que precisamente vinieron a motrar a Toledo a un grupo de 37 policías que desde las 10,00 horas y hasta las 14,00 del mediodía aprendieron todas estas técnicas.
El departamento se encuentra actualmente en proceso de constituirse como disciplina asociada en el seno de la Federación de Castilla-La Mancha de Kárate después de que desde el año 1987, la Junta de Comunidades (a través de la Consejería de Presidencia primero, después en la Escuela de Protección Ciudadana de la Consejería de Administraciones Públicas y ahora desde la de Administraciones Públicas y Justicia) venga formando a los policías locales tanto en el curso de formación básica como en el de oficiales.
Todos los participantes -llegados desde distintos puntos de la región y la comunidad vecina de Madrid, pudieron profundizar en los aspectos prácticos para la defensa con los que llevar a buen término la operación policial. Y es que, el colectivo resalta que no sólo se trata de impartir las técnicas de diversas artes marciales tradicionales como el kárate, aikido, judo, jiu jitsu o taekwondo, sino que la enseñanza tiene que adaptarse plenamente a la Ley y regulación del uso de la fuerza que rige para los profesionales de la seguridad.
Así, durante la mañana de ayer estos chicos y chicas, con edades comprendidas entre los 25 y 50 años- tomaron nota de estos métodos sencillos, discretos y rápidos de ejecutar ya que, «no son atletas ni deportistas sino agentes que velan por los derechos de los ciudadanos a los que la ley dota para el desarrollo de su trabajo de herramientas como bastones policiales, grilletes, sprays de gas y armas de fuego».
Esta práctica deportivo-profesional especializada en el uso de la fuerza policial fue muy bien acogido entre los asistentes tal y como aseguró Juan Antonio Rodríguez Coque, quien puede presumir de amplios conocimientos en la materia. Y es que esta Intervención Operativa Policial nació bajo su dirección gracias a su carrera profesinal y deportiva como artista marcial.
Todos ellos siguieron atentamente sus indicaciones e imitaron sus pasos poniendo en práctica sus movimientos. Recibieron formación teórico-jutídica sobre el uso de la fuerza, táctica policial, resolución de los conflictos sin el uso de la fuerza o judo verbal. Asimismo, perfeccionaron técnicas defensivas a manos vacias, uso de medios no letales, detención, deligencias policiales, parada y control de vehículos y personas.
Igualmente, estos miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se formaron en la práctica de progresiones armadas en recintos cerrados y la protección de personas y control de masas. En relación con todos estos aspectos, se planteron dudas acerca de las distintas técnicas aunque Juan Antonio Rodríguez Coque incidió «en el buen nivel de formación» con el que los agentes llegaron a este curso.