El presidente de EEUU, Barack Obama
Las estrategias para salir de la crisis son diferentes en una y otra orilla del Atlántico. Así, mientras en Europa los Gobiernos han echado el freno a los estímulos públicos y ahora apuestan por contener el déficit, en Estados Unidos el presidente del país, Barack Obama, prepara un plan federal de infraestructuras de transporte para los próximos seis años que cuenta con una inversión inicial de 50.000 millones de dólares (unos 38.800 millones de euros) y que pretende impulsar la tan necesaria creación de empleo.
En un informe previo a su discurso en Milwaukee con motivo del Día del Trabajo, la Casa Blanca adelantó que Obama presentaría ayer esta iniciativa a largo plazo para reformar las infraestructuras de transporte y aumentar las inversiones en este campo, una parte importante de las cuales se llevarán a cabo este mismo año.
En concreto, el plan pretende reformar 241.000 kilómetros de carreteras, construir y mantener 6.400 kilómetros de vías férreas y rehabilitar 241 kilómetros de pistas aéreas. Asimismo, contempla entre sus objetivos poner en marcha un sistema NextGen que reduzca el tiempo de viaje y demoras en el transporte aéreo.
Entre las medidas sugeridas se incluye igualmente la creación de un Banco de Infraestructuras que gestione las inversiones nacionales y regionales más significativas, así como la integración de la alta velocidad en la red ferroviaria y el aumento de las inversiones en áreas como la seguridad, la sostenibilidad ambiental, la competitividad y la calidad de vida.
El plan se desarrollará en línea con las inversiones que ya se han realizado en el marco de la Ley de Recuperación y, según Obama, permitirá crear puestos de trabajo que fortalezcan la economía del país, así como incrementar el crecimiento y la productividad en Estados Unidos en el futuro.
Al mismo tiempo, reformará la manera en la que la Administración invierte en los transportes, cambiando el enfoque con el objetivo de mejorar la competitividad, la innovación, el rendimiento y el análisis y eliminar el método de asignaciones anterior.
El presidente de EEUU confía en contar con el respaldo del Congreso para aprobar este nuevo plan de infraestructuras, tras la finalización del anterior programa a finales del pasado año. «Esta inversión inicial financiará mejoras en el transporte por carretera en el país, así como en los aeropuertos y en el sistema de control del tráfico aéreo», señaló la Casa Blanca.
a largo plazo. La iniciativa forma parte del conjunto de medidas que Obama anunciará mañana para apoyar la recuperación y asegurar el crecimiento a largo plazo. En palabras del mandatario, «la inversión en infraestructuras es una de las claves para continuar con la recuperación y mantener el crecimiento económico».
No parece compartir este punto de vista la vicepresidenta segunda del Gobierno español y ministra de Economía, Elena Salgado, quien ayer sostuvo que la estrategia basada en la austeridad que ha adoptado la Unión Europea para salir de la recesión es «la correcta», frente al nuevo plan de estímulo económico anunciado por EEUU.
«El crecimiento de la UE, el crecimiento de la zona euro en particular, se está acelerando también con esa estrategia de austeridad y de consolidación fiscal y retirada de estímulos», argumentó Salgado al ser preguntada sobre si se han precipitado al centrarse en el déficit.
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