El CEI se impuso en el derbi toledano al Baloncesto Talavera en un choque que de vital importancia para el devenir liguero. Y es que, se enfrentaban dos rivales directos en la lucha por eludir el descenso y el cuadro verde llegaba al encuentro con una victoria menos que su rival. Al final, el triunfo toledano deja a los dos conjuntos igualados a victorias (seis) y con el básquet average favorable a los locales, que ya ganaron también en el encuentro de ida. Un dato importante para los sueños de salvación de los toledanos.
Rubén Espeso, técnico gallego del CEI, motivó a sus hombres de forma especial para disputar un choque vital para su plantilla, y eso que contaba con las bajas importantes de Alberto Sánchez, por motivos personales, y de Juan Ramón Rodríguez, por su condición de militar. Pero aún con este hándicap, los locales dominaron siempre el partido a base de mucho amor propio y compromiso. Por su parte, el CB Talavera acusó en exceso su grave falta de banquillo, aunque peleó por la victoria hasta el final.
Ya desde el pitido inicial quedó claro que los locales iban a por todas ante un rival que pretendía dormir el partido, defendiendo con mucha intensidad. Al CB Talavera le beneficiaba un ritmo lento, pero el CEI quiso todo lo contrario e hizo correr más de la cuenta al conjunto talaverano.
A pesar de la buena defensa talaverana, los locales no tardaron en adelantarse en el luminoso con la primera canasta, a cargo de Javier Orozco. A partir de ahí fueron siempre por delante en el electrónico, aunque el CB Talavera consiguió mantenerse en el encuentro y las diferencias no fueron nunca superiores a los dos puntos, llegándose al final del cuarto con un igualadisimo 15-14.
Parecía que las cosas iban a cambiar en el segundo parcial, sobre todo después de que los locales abriesen una pequeña brecha de cinco puntos (25-20) gracias a la aportación del veterano Julián Rodríguez y, especialmente, de Adrián Gómez, un escolta formado en las categorías inferiores del Real Madrid y que volvió a anotar con relativa facilidad ayer. Pero los visitantes no estaban dispuestos a rendirse y, a base de coraje, lograron que los locales no se marchasen definitivamente en el luminoso (36-31 al descanso).
Tras el paso por vestuarios, las cosas continuaron igual. El CEI dominando y el CB Talavera luchando con uñas y dientes por no quedar descolgado, aunque lo cierto es que poco a poco los hombres de Rubén Espeso fueron ampliando su renta, que llegó hasta los ocho puntos de diferencia mediado el tercer cuarto (46-38).
Parecía que la victoria local comenzaba a estar clara, pero el CB Talavera aún no había dicho su última palabra y dos canastas de David Soto y Víctor Pulido volvieron a meter a los visitantes en el choque, alcanzando el último y decisivo cuarto con solo dos puntos de desventaja con respecto al CEI Toledo (50-48).
Pero el CB Talavera llegó al último parcial del encuentro demasiado fundido a nivel físico, por lo que apenas hubo historia. El CEI, sin prisa pero sin pausa, volvió a tomar ventajas significativas ante un rival al que ya no le quedaron fuerzas para intentar la remontada.