José María Rodríguez Redondo, jugador del CD Mocejón, se perderá lo que resta de temporada tras ser castigado por el Comité de Competición de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha con 17 partidos de sanción. El central fue expulsado en el minuto 87 del encuentro del pasado domingo ante el Villaluenga, disputado en el campo mocejonero, y, según el acta, tras ver la roja insultó y agredió al colegiado del encuentro, acciones que han traído como consecuencia esta abultada pena.
En principio, las sanciones expedidas ayer explican que le caen dos partidos «por dirigirse a los árbitros, directivos o autoridades deportivas en términos o con actitudes de menosprecio o de desconsideración», a los que se suman quince más «por agredir al árbitro, asistentes, directivos o autoridades deportivas, de forma única y sin originar consecuencias dañosas». Al parecer, el colegiado del partido, Ivan Vasile, incluyó al redactar el acta que el citado jugador le había golpeado en las costillas. El técnico del CD Mocejón, Eduardo Fuster, quiere matizar esta apreciación y asegura que «la expulsión es justa, pero en ningún momento le agredió, sólo le puso la mano en el pecho diciéndole que le dejara en paz». Es más, su técnico sostiene que «si hubiera hecho algo malo, nosotros seríamos los primeros en castigarle».
En este sentido, Fuster se esperaba que «le cayeran unos cuatro o cinco partidos», pero los 17 le parecen una sanción «exagerada». El CD Mocejón recurrirá el castigo emitido por Competición, aunque no tiene ninguna prueba videográfica de que el central, de 21 años, se tomase la justicia por su parte con el trencilla. Si es verdad que Eduardo Fuster va más allá y habla de «persecución» al recordar otro episodio anterior con el mismo árbitro en el encuentro ante el Sagreño: «Nos expulsó a un jugador por una tontería y a mí por decirle que no había alargado tiempo al pitar en el 45».
Ya entonces, el club mocejonero emitió un escrito para pedir que Vasile no se cruzase nunca más en su camino, pero no ha sido así. Hay que recordar también que José María Rodríguez Redondo, central natural de la localidad, vio la cartulina roja por protestar un penalti que le habían hecho a él mismo y que el colegiado interpretó como falta del mocejonero.