A Lara Martín se le ha quedado pequeño el territorio nacional y ya comienza su asalto al cetro continental. Son cada vez más los que piensan que la púgil sonsecana se ha quedado sin rivales en España, como demuestra su hito de ser la única que ha conseguidos dos campeonatos nacionales de kick-boking en el campo profesional.
Un logro que tuvo lugar en 2011 y que ya parece cosa del pasado. Por ello, Lara Martín ya se centra en nuevos retos y "fuerza" su preparación a base de firmar combates con nuevos valores pugilísticos tanto dentro como fuera del territorio nacional. Son las exigencias habituales cuando se marcan objetivos al alcance de muy pocos, como el que persigue la sonsecana para elevar aún más su brillante carrera deportiva: el Campeonato de Europa de kick-boxing.
Pero, antes de poder asaltar el título, Lara Martín debe ganarse un sitio en los circuitos centroeuropeos, a lo que no contribuye nada la actual situación económica. De momento, su entrenador, el ex campeón de España profesional en el año 2000, Miguel Ángel Rangel, tiene preparado un calendario de competiciones en el que mezcla combates preparatorios, como la "superfight" del próximo 12 de febrero, en el pabellón polideportivo de Santa Bárbara, con combates de máximo nivel, con una frecuencia temporal de cuatro semanas.
Así las cosas, el Club Boxing Rangel y la Delegación de Castilla-La Mancha de la Confederación Española de Kick-boxing (CEK) organizan el Campeonato Regional de light contact, full contact, kick-boxing, k1 y muay thai, el próximo 12 de febrero, a partir de las 16:30 horas en Toledo.
A dicho evento acudirá Lara Martín como invitada para participar en uno de los dos combates estelares "superfight", y su rival será la boxeadora sevillana Fátima Ramos.
Con la púgil sonsecana, en el otro "superfight" de la jornada estará el vigente campeón de España de k1, el ciudadrealeño Santiago Moya, quien se enfrentará al campeón de la Comunidad de Madrid, Pablo Arribas.