El Beatriz Hoteles Amibal se repuso a un comienzo duro en la cancha del Florida Universitaria Caixa Popular y acabó sumando los dos puntos en juego. El equipo de Rafa Sierra tuvo que reponerse a una controvertida actuación arbitral en la primera parte en la que el conjunto local tuvo mayores licencias para desarrrolar su juego agresivo, pero tras la charla en el descanso, los azules comenzaron la remontada y de no ser por los jueces, el choque hubiera terminado en goleada.
El Amibal se vio perjudicado en ataque desde el comienzo del encuentro. Además, los colegiados fueron muy permisivos con los de Catarroja en defensa y no tanto con los toledanos, que acabaron desquiciados y fuera del partido porque cada acción concluyó con penalti o exclusión.
Con todo, el marcador en el intermedio era de 14-12 a favor de los valencianos, un conjunto recién ascendido que planteó la batalla esperada por el entrenador Rafa Sierra, que tiene bien considerados a los valencianos y ante los que no se sabía cómo iba a reaccionar la plantilla tras la jornada de descanso.
En la segunda parte, el conjunto castellano-manchego salió decidido a ganar. La defensa se mostró mucho más intensa que en la primera mitad y el cambio de portero, con la entrada de Manolo Rodríguez, le dio mayor confianza. Comenzó su recital de paradas, mostrándose muy enchufado al encuentro, y la velocidad en ataque inició la remontada. De hecho, a los seis minutos, los amibaleros ya habían igualado la contienda.
Con su juego posicional, los de Rafa Sierra se empezaron a desmarcar en el electrónico y, de no ser por la permisividad que se siguió concediendo a los valencianos, la brecha pudo ser escandalosa. Al Beatriz Hoteles Amibal le marcaron nueve exclusiones y le pitaron siete penaltis, dos datos que hablan a las claras del arbitraje al que fue sometido. En cualquier caso, Manolo Rodríguez detuvo cinco de ellos. En ataque, Álvaro Guimaré y Viti estuvieron muy inspirados y, gracias a su perfecta finalización, el cuadro toledano se volvió con un 25-30.