Aprovechando que el CD Toledo no vuelve a jugar en el Salto del Caballo hasta dentro de quince días, desde el Patronato Deportivo Municipal (PDM) arrancaron los trabajos de resiembra con los que se busca que el césped del estadio esté en perfectas condiciones para el desarrollo de la Liga.
Así, se está llevando a cabo la resiembra que exige tres pasos básicos. El primero de ellos consiste en pinchar el campo para sacar trozos de césped, lo que consigue ahuecar el terreno para su oxigenación. Después de este proceso, se pasa un rastrillo que levanta las malas hierbas permitiendo, de este modo, la sanación del césped y la mayor facilidad en la entrada del oxígeno al terreno.
Posteriormente, se corta el césped lo máximo posible para hacer la resiembra y, en último lugar, se echan las semillas y una capa de arena o mantillo, o ambos elementos dependiendo de la época del año.
Lo que se consigue con este proceso de resiembra es regenerar el césped y recuperarlo en las zonas menos pobladas o más castigadas por el juego. Es así como desde el PDM, y como es habitual, el césped del Salto del Caballo recibe un tratamiento específico y continuo que consigue el perfecto estado del terreno de juego.
escéptico. Así se muestra Sacristán ante los trabajos de resiembra que están llevando a cabo en el Salto del Caballo. Para el secretario técnico tiene su lado positivo, porque mejora el césped, pero también negativo, ya que «tenemos que entrenar en césped artificial estas dos semanas cuando vamos a jugar dos partidos consecutivos sobre hierba natural ante el Albacete B y el Carranque, este último en casa».