Después de tres años en los que ha recuperado eventos de elite para Toledo, Alfonso Martín consume los últimos meses de la legislatura dispuesto a rematar los pocos flecos que han quedado en el programa de deportes. Le ha tocado lidiar con la crisis económica y unas instalaciones en pésimo estado. Sin embargo, la ciudad cuenta ahora con mejores medios de los que se encontró hace casi cuatro años.
Con la mayoría de la legislatura acabada, ¿qué le resta a la Concejalía de Deportes por hacer?
Dentro del programa se va a cumplir todo lo previsto salvo el Palacio de los Deportes, que no estará construido plenamente. Pero dijimos que sería todo un éxito tenerlo planificado y diseñado al final de la legislatura; se acabará en los próximos cuatro años y es un edificio emblemático del Barrio Avanzado. Con todo, nadie se imaginaba los recortes que íbamos a tener y, pese a ello, la nota es alta.
Sobre todo porque vuestro trabajo se ha dedicado a recuperar instalaciones que llevaban años en mal estado.
La pena es no poder dirigir presupuesto para obra nueva, algo que ahora se podrá hacer. Casi todo el proyecto de infraestructuras se ha centrado en remodelar instalaciones obsoletas, como el Javier Lozano, la piscina del campo escolar, la pista de la Escuela, el pabellón del Polígono… Si eso hubiera estado bien, podríamos habernos dedicado a algún campo de césped artificial nuevo o algún polideportivo cubierto más.
Además han tenido que dar respuesta a necesidades de clubes como el Toledo BM, que nadie se lo imaginaba en Asobal.
Sí, pero quizás el elemento más importante que hemos ayudado a gestionar, en este caso el alcalde Emiliano García-Page, es la no desaparición del CD Toledo. Hace poco tenía unas condiciones similares a las del Talavera y, unido este trabajo al gran esfuerzo de Juan José del Valle, se ha conseguido su supervivencia; fue un momento importante. Sobre el Toledo BM, también hay que valorar lo realizado por la directiva de Mario Gómez para llegar a Asobal. Asimismo, con el VA Toledo hubo que hacer cabriolas para que volviera a la ciudad de forma digna y acabase la temporada; luego se bajó, pero está en condiciones de seguir creciendo poco a poco de nuevo.
¿Hay algo previsto para potenciar el deporte femenino, una laguna importante incluso a nivel nacional?
Se está trabajando la base en deportes como balonmano o fútbol por los clubes de la ciudad, pero hay que tener en cuenta que el deporte femenino ha sido protagonizado por figuras individuales. Podemos destacar a María Ortega en triatlón, Irene Sánchez-Escribano y Sonia Labrado en atletismo o Irene Guzmán en natación. Son de primer nivel en categorías inferiores y podemos ayudar buscando apoyos para que esta antesala a la elite sea más llevadera.
¿La Escuela de Gimnasia tendrá nuevas remodelaciones?
Desde que la cedió el Ministerio de Defensa se ha reducido a la mitad su espacio, pero sigue estando en el mejor espacio de la ciudad. Se ha hecho ya la pista de atletismo y se han arreglado algunas otras, así como la de monopatines. Ahora queremos ampliar el pabellón y los vestuarios. Pero también nos gustaría que la de patinaje estuviera cubierta, para evitar el frío y el agua durante el invierno. Las de tenis se renovarán y se harán nuevas de pádel, así como un campo de hockey que pide la Federación, pero siempre dejando abierta su utilización al fútbol base, algo compatible. Por último, queremos estudiar las opciones de competición que ofrece la piscina de 50 metros.
¿Qué sucederá con la pelea por el Gimnasio de la Escuela?
Mi idea es que sea un espacio diáfano y multifuncional. Si no puede ser sólo para deporte, como es mi deseo, al menos que se haga ejercicio en él. Dentro de poco cumplirá cien años y todavía no se ha tomado una decisión, aunque es su estructura la que es histórica y se quiere mantener.
La ciudad carece de campos de fútbol, tras la desaparición del Carlos III.
Es otra prioridad y un campo de césped artificial puede costar medio millón. Podría salir rentable, pero los ingresos se suelen ir en personal. Es algo que hay que remediar del Patronato, que sólo se financia en un 20 por ciento. Por ello, la intención es que se hagan dos campos más en zonas cubiertas con empleados del PDM para no aumentar el gasto.
¿Serían del estilo al Arroyo o al del Polígono?
Sí, pero en esas zonas no hay mucho más espacio y no se pueden realizar conjuntamente. El problema es de ubicación. Quizás la solución es buscar un lugar y que haya varios juntos. Serían similares al del Polígono, para que haya graderío pequeño porque luego hay público en cualquier categoría.
No se ha aprovechado en anteriores legislaturas el Plan Cuatrienal de la Junta y en el nuevo habrá recortes y se dedicará a centros educativos. ¿Cómo van a acometerlo?
Nos movimos rápido en su día porque estaba previsto para que pudiéramos usar las instalaciones educativas. Eso servirá de desahogo para otros pabellones no escolares. Esa línea se va a mantener para el deporte diario porque Toledo lo requiere. Después, se intentará buscar alguna opción en el Plan de Instalaciones.
Otro rasgo de la gestión han sido eventos como el retorno de la Vuelta a España o la selección española de fútbol sala. Toledo necesita regresar a ese mapa.
Hacía lustros en los que no se veían estos eventos, porque no había instalaciones. Ahora podemos recordar además estos eventos y el Mundialito sub17. Algunos tildaron el partido de la Selección como algo de poca importancia al ser un rival asequible, pero es que España está a otro nivel. Pero se trataba de traer espectáculo, como se hizo con los Harlem Globetrotters. Respecto a la Vuelta, en los próximos años se seguirá apostando por ella de forma periódica, porque al no tener grandes instalaciones, podemos traer este deporte con gran afición.
¿Han querido borrar el tópico de que los toledanos no se implican en estos eventos?
El toledano es exigente como cualquiera. Si van a ver un espectáculo importante, pagan bien y se vuelca con el deporte de elite.
Respecto a los empresarios, ¿cómo se consigue que se impliquen en el deporte de la ciudad?
Hay dos lecturas. En los proyectos grandes se han hecho malabarismos. Pero tenemos que agradecer muchísimo a todos los empresarios que nos ayudan, incluso como si se tratara de algo muy personal. A los que no, simplemente los animamos y tenemos esperanzas en que otras empresas vayan saliendo de los problemas económicos para que se acuerden de las actividades deportivas. La Vuelta siempre llena los hoteles, por ejemplo, y se nos criticó en la primera edición que no pernoctasen en Toledo. En los años sucesivos, de 700 a 800 plazas se ocuparon en dos ocasiones en 2009 y este año también dormirán aquí los ciclistas.
¿Este tipo de eventos son también rentables por la imagen que venden de la ciudad?
Siempre, pero nunca pondremos un impuesto. Dejamos caer a estos empresarios que es beneficioso para ellos y que luego se animen a colaborar con el deporte en la medida en que puedan. No podemos exigirles nada, pero insistimos en que ayuden porque redunda en ellos después. Nosotros no vamos a fallar e intentaremos que el deporte les dé beneficios; después, les tocará a los empresarios mojarse y nosotros les estaremos muy agradecidos.
¿Para cuándo el maratón en Toledo, teniendo a Julio Rey aún como plusmarquista nacional?
Estaba en el programa electoral y sólo hay un problema de nomenclatura. Al no poder encargarse el organizador del Medio Maratón, nos pusimos con Adecam manos a la obra y se homologó su distancia. Respecto al maratón, lo estamos estudiando. Queremos que se consolide la anterior con alguien que se encargue de ella para después centrarnos en hacer una carrera en Toledo de 42 kilómetros atractiva.
¿Sería un circuito especial, de tipo turístico o nocturno?
La orografía no permitirá grandes marcas y el circuito habría que homologarlo. Pero el gran reclamo debe ser el turístico, hacer un tiempo digno y después pasar unos días en Toledo. Hay que buscar empresarios a quienes les pueda interesar invertir en esta idea.
Respecto a homenajes, ¿se plantea algún reconocimiento a deportistas como Julio Rey, Javier Noriega o Bahamontes?
No tenemos muchos, pero son muy carismáticos. Ya hicimos lo de las calles de la pista de atletismo y pronto se instalará el molde con su huella en el sintético. Los carriles para bicicleta se quieren dedicar a Bahamontes. Pero el mejor homenaje es que sean partícipes de los eventos, como sucede con la Vuelta a Toledo o con la Milla Julio Rey. A Noriega queremos, cuando se retire, recuperarlo.
Me subo a las punteras de mis zapatos para llegarle a la altura de la confidencia y le susurro: «Está muy bien esto de entenderse con los militares…».
Es un estamento que me gusta. Tienen muy claro el respeto a las raíces y saben premiar lo que es importante: la disciplina, el culto y la consideración. Todo ello sabiamente combinado con la defensa de la libertad.