El Toledo BM sólo pudo hacer cosquillas al Renovalia Ciudad Real durante los diez primeros minutos de una semifinal del Trofeo Junta de Comunidades que tuvo a los hombres de Dujshebaev como claros dominadores del envite. El resultado final (24-46) deja a las claras la superioridad del último ganador de la Liga Asobal, que mostró una gran efectividad a la contra para superar al cuadro naranja.
De esta manera, el Renovalia Ciudad Real se verá las caras ante el Cuenca 2016 en la gran final, después de que el conjunto conquense doblegase en la otra semifinal al Quabit Guadalajara por 23-25.
Paradójicamente, el encuentro entre toledanos y ciudadrealeños arrancó igualado, pese a las bajas de Strazdas y Svensson en los capitalinos. Miglius Astrauskas apostó durante los 60 minutos del partido por una defensa 6-0 que dio sus frutos durante el inicio del envite. E incluso el Toledo BM llegó a ponerse por delante en el marcador (3-2) gracias a un gol de Pedro Fuentes desde los seis metros.
Sin embargo, el Ciudad Real, de la mano de acciones rápidas, dio la vuelta al marcador y se situó por delante (5-7). En ese momento, el juego del Toledo BM se bloqueó y los pupilos de Dujshebaev aprovecharon la caraja naranja para poner pies en polvorosa (5-10).
Corría el minuto 10 de encuentro y el equipo capitalino comenzaba a decir prácticamente adiós a sus opciones de meterse en la final del Trofeo Junta de Comunidades.
Y es que, el Toledo BM volvió a caer en viejos vicios que ya lastraron su juego la pasada temporada. La precipitación lo inundó todo y los naranjas empezaron a estrellarse contra la defensa 5-1 planteada por los ciudadrealeños. Con transiciones demasiado rápidas y previsibles, el Renovalia Ciudad Real fue aumentando las diferencias en el electrónico con precisos contraataques en los que brilló Viran Morros cinco goles.
Al descanso, el partido se marchó con un claro 11-23 para los ciudadrealeños, por lo que, tras el paso por vestuarios, Miglius Astrauskas comenzó sus probaturas dando entrada a varios jugadores del filial.
Eso sí, lo que no cambió nada fue el guión de los últimos minutos de la primera parte y el Renovalia Ciudad Real arrancó imperante el segundo acto.
Entre la inferioridad naranja destacó Quique Plaza, que tiró de garra para lucirse en un apartado que no es el suyo: los goles. Al final, terminó el choque con cuatro tantos.
El paso de los minutos sólo permitió ver algunos guiños para la esperanza, como los lanzamientos de siete metros de Ivanovic o la muñeca de Daniel Baverud, que ya empieza a soltarse, aunque el mayor inconveniente se centra en su rodilla.
A partir del minuto 55, Astrauskas dio una vuelta de tuerca al juego capitalino y dispuso sobre la pista un doble pivote formado por Fuentes y el canterano Cuartero. Fue la última idea del técnico lituano, que no sacó notas positivas de una derrota demasiado abultada.