Toledo se volvió loca con la Copa del Mundo. Unos 10.000 aficionados pasaron por la Sala Capitular del Ayuntamiento para fotografiarse con el tesoro más preciado del deporte nacional. Minutos después de las 10:00 horas de la mañana, los más madrugadores accedieron por las escaleras del consistorio para saciar su ilusión. Al final, el horario se amplió hasta las 20:30 horas para no dejar con la miel en los labios a los rezagados.
Las suaves temperaturas acompañaron desde primera hora de la mañana y el calor dio un respiro a la fila que se formó antes de dar el pistoletazo de salida. El vicepresidente de la Federación Regional entregó la Copa al alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, que la recibió junto a parte de la primera plantilla del CD Toledo y representantes del Toledo BM.
A continuación, el rosario de seguidores enfundados en La Roja, con banderas y hasta con pinturas de guerra fue incesante. Desde primera hora de la tarde se intensificó la afluencia de público, interrumpido sólo por una tormenta que duró unos 45 minutos.
María Lucero, de nacionalidad argentina, pero con residencia en Toledo desde hace varios años, fue la primera en recibir el flash de su cámara de fotos. Aguardó dos horas en la fila de los curiosos que quisieron tocarla. «Pensaba que iba a venir más gente, pero al final fui la primera. Me encanta España y el fútbol y estoy contenta», comentó.
Muchos se acercaron en familia aprovechando las horas libres o las vacaciones en el mes de septiembre. La familia Corroto Martín se llevó a sus hijos, «los más ilusionados», según comentó la madre. Uno de ellos aseguró sentir «envidia de Casillas», aunque prefiere ser jugador de campo que portero, para disfrutar más del balón. Los más pequeños iban vestidos con la elástica roja y el número ‘7’ de David Villa a la espalda.
Eva, otra madre dispuesta a cumplir la petición de sus niños, se pasó a primera hora por el pedestal de la Copa. «A mí no me gusta el fútbol, pero era su ilusión, si no, no hubiera venido», declaró. Uno de ellos quiso levantarla como el capitán de la Selección, pero lamentó que «no nos dejaran tocarla», mientras que su hermana, prefiere enrolarse en el mundo del fútbol mirando de reojo el esférico: «Yo quiero ser como Sara Carbonero».
Gerardo, Elena, Sergio... y otros nombres unidos todos por un mismo sueño, compartido con hombres, mujeres, mayores, adolescentes y abuelos. La mayoría con ilusión y otros de acompañantes, como Isabel, una toledana, que sobre todo acudió a contemplarla por su hijo: «A mí particularmente me da un poco igual, pero a los niños les ilusiona. Estaba durmiendo, le he dicho que si quería venir y se ha despertado enseguida».
Otros desbordaron alegría tras poder verla en vivo y en directo. «A los que nos gusta el fútbol y llevamos tanto tiempo detrás de esperar un triunfo así de España y ver la copa es una pasada, la piel de gallina», dijo un toledano que tuvo el honor de estar entre los primeros en disfrutar del trofeo. Y es que, ya no sólo el galardón dorado tuvo elgoios, sino la propia sala donde se ubicó, la Capitular, «con mucha historia como la nuestra».
Algunos aseguraron que la sensación al ver el trofeo no es como la que debió sentir Iker Casillas al alzarla como campeones del Mundo, pero sí que se siente «como que es tuyo». Otros esperaron con paciencia aunque con el gusanillo por dentro de la emoción. «A saber cuándo volveremos a ver otra como ésta, nos habíamos quedado tantas veces en cuartos de final y ahora ya está aquí».
Y no sólo había aficionados de Toledo. Algunos de fuera de la ciudad, como el caso de José Emilio y su esposa Leida, que no dudaron en ponerse en carretera a las siete de la mañana para venir desde Talavera de la Reina a estar de los primeros en la puerta. A las ocho y media se situaron en la cola para entrar, frente a unas puertas que no se abrieron al público en general hasta las diez y cuarto de la mañana. Pero la espera y el viaje merecieron la pena: «Es espectacular, no se puede describir con palabras». Para su mujer, mexicana, «me emociona igual. Jamás en mi vida creí tener una Copa del Mundo tan cerca. Se me enchina la piel al verla».
Deporte toledano. En una cita tan señalada tampoco faltaron algunos de los referentes del deporte toledano. El más representativo fue el CD Toledo. Junto con Fernando Collado, director general del club verde, también estuvieron cinco jugadores de la primera plantilla: Butra, Dani Alonso, Javi Sánchez, Cubi y Diego Ramírez. Por su parte, Jesús Gregorio Cabañas y Mario Gómez acudieron en nombre del Toledo BM en un gran gesto con el deporte rey. También destacó la doble presencia de Andreu, puesto que Emiliano García-Page lució una camiseta suya con la selección española de fútbol sala para recibir una Copa del Mundo que seguirá desatando locuras por la geografía española.