Antonio Iriondo sigue sin abandonar el laboratorio y ayer se volvió a poner la bata para ensayar nuevos sistemas ante la próxima visita del Cacereño. De estas probaturas se puede extraer que el nuevo entrenador del CD Toledo quiere hacer un hueco a Guille en el once titular. Por eso, probó con un dibujo difícil de definir con números y en el que el jerezano se sitúa en punta de ataque, con Rufino más liberado cayendo a una banda.
Según el técnico vasco, «Guille es un buen jugador y a mí me gustaría que estuviera todos los domingos y los 90 minutos, y si no lo consigo es que hay algo raro, o en él o en mí». Quiere aprovechar una de sus grandes cualidades, la de jugar de espaldas, al afirmar que «es un lujo prescindir de un tío que tiene ojos en el culo».
Los 30 minutos que el ariete andaluz estuvo sobre el césped de La Fuensanta convencieron al preparador verde y, por eso, el domingo le colocará en punta de ataque junto a un Rufino que caerá a la banda izquierda con la libertad de moverse por toda la parcela atacante. Esta situación le permitirá también aumentar sus posibilidades, ya que Iriondo le ve como «una fuerza bruta de la naturaleza, con decisión, capacidad y entrega. Hay que encontrarle sitio y sacarle el máximo partido». Dicho lugar es buscando el espacio para explotar su velocidad, ya que, según el míster, «Rufino no se caracteriza por jugar de espaldas sino mirando a portería» y situando a cada uno en su papel, el vasco confía en un mejor funcionamiento del equipo.
En cualquier caso, basta conocer la configuración del resto de futbolistas. Tomando como muestra la prueba de ayer, Abel y Vicente Moscardó configurarán el doble pivote, con Butra y Pulga saliendo de los flancos para meterse por el mediocampo en situación de ataque y dejar a los carrileros un mayor protagonismo pegados a la cal. Israel estará en la izquierda y Amores en la derecha, con Selu y Alberto en el centro de la zaga. El de La Torre de Esteban Hambrán parece que ha convencido al técnico en el eje de la defensa y dejará fuera del once a Óscar Martín.
En cualquier caso, este esquema no fue del todo satisfactorio, ya que en el partidillo, los teóricos suplentes acabaron ganando la partida, con una destacada actuación de Carlitos por el lado izquierdo. Precisamente, el joven extremo provocó que Iriondo le arengase a Amores que salga a buscar al rival en algunas ocasiones, ya que cree que peca de inmovilismo. Aunque restó importancia al detalle, el preparador de los verdiblancos le quitó el peto y se lo dio a Moscardó para que se situase en el lateral derecho en lo que restaba de pachanga.