El Espacio Europeo de la Educación Superior, más conocido como el Plan Bolonia, requiere de una adaptación no sólo de los estudios y grados, también del profesorado de la Universidad de Castilla-La Mancha. Adaptación para la que el sindicato Comisiones Obreras exige financiación suficiente ya que, como denunciaron, «la gente no se puede multiplicar».
Con cierta indignación expresaron que ese Plan de ordenación del personal docente requiere de una financiación que no se ha puesto encima de la mesa. «Quieren hacerse las reformas a coste cero o reduciendo partidas» señalaba el secretario regional de Enseñanza de CCOO, Alfonso Gil.
El Plan Bolonia supone modificaciones muy importantes para el desarrollo de la educación en la Universidad que desde CCOO celebran porque obliga, entre otras cosas, a hacer un seguimiento más individualizado del alumnado, a una mayor dedicación y otras transformaciones en la práctica docente diaria. Estos cambios llevan consigo un aumento del profesorado y también de los espacios para grupos más reducidos.
Ese presupuesto no se ha puesto sobre la mesa bien por la crisis económica o por otras razones, y en CCOO estiman que debería estar entre los 14 y 15 millones de euros. No puede ser que ese plan nazca condicionado por la crisis, ya que la perspectiva tiene que ser a largo plazo. «No puede ser que hagamos un esfuerzo ímprobo para parir un ratón» espetó Gil.
Conflicto «inminente»
El responsable de Educación del sindicato anunció ayer la «inminente presentación de un conflicto colectivo» por el decreto que recorta las retribuciones de los empleados públicos en la Universidad de Castilla-La Mancha, pero además por haber ignorado la necesidad de negociar con lo representantes de los trabajadores cualquier modificación en las condiciones laborales de los trabajadores.
Una «doble injusticia» que ha llevado a la intención de presentar de manera inminente este conflicto colectivo contra los órganos de la Universidad regional.