No ha escatimado en retórica el presidente de Castilla-La Mancha al valorar la decisión del parlamento de Cataluña de vetar las corridas de toros. Ante la iniciativa, Barreda sugirió a los parlamentarios que deberían haber recordado el lema del Mayo del 68 parisino que rezaba «prohibido prohibir». Acto seguido no dudó en calificar la iniciativa de barbaridad y aberración que no atiende a la lógica».
Nacionalismos
Para el presidente de Castilla-La Mancha, algunos diputados han votado «no tanto en contra de la fiesta de los toros por lo que significa en sí misma, sino por lo que cree que tiene de seña de identidad en relación con España». Una actitud que ha calificado de «ridícula, por decirlo de la manera más suave», concluyó.
La portavoz del Gobierno en cambio, llamó la atención sobre los momentos que atraviesa el país por lo que «deberíamos estar más pendientes de resolver otros asuntos más importantes para los ciudadanos y que tengamos la fiesta en paz».