El diputado nacional del PP, Arturo García-Tizón, no dudo ayer en
mostrar su discrepancia con el líder nacional del partido, Mariano
Rajoy. Según dijo, el presidente popular «no estará de acuerdo
conmigo», por decir que «me gustaría que la fecha de caducidad del
trasvase del Tajo al Segura no estuviera en 2015, sino en el 2010».
García-Tizón
valoraba así las manifestaciones realizadas por Rajoy en Lorca, donde
aseveró que no aceptaría ninguna caducidad, «ni en el 2015 ni en ningún
año mientras no se resuelva el problema del agua para Murcia».
Dicho
esto, matizó «que Rajoy apunto que el Estatuto no es el sitio adecuado
para hablar de caducidad, cosa diferente es que el presidente nos
desautorice a los representantes castellano-manchegos en este tema».
Según
explicó, «la fecha de caducidad es una aspiración de las Cortes de
Castilla-La Mancha. Me gustaría que el fin del trasvase no estuviese en
el 2015, sino en el 2010; y me gustaría lograr un pacto nacional del
agua y que pudiésemos tener las obras que hiciesen innecesario el
trasvase del Tajo al Segura». «Pero aquí hay que pedir cuentas a las
personas que derogaron el PHN, y que volvieron a hacer lo que nosotros
queríamos evitar, que son las guerras entre las diferentes regiones por
el agua», criticó.
En esta línea, afirmó que el PP regional seguirá
«defendiendo con el mismo ahínco disponer de reservas hídricas
suficientes para atender al desarrollo económico e industrial de la
región.
Preguntado sobre la legalidad de que el Estatuto recoja la
caducidad de la tubería al Levante, García-Tizón, recordó que las
competencias hídricas son competencias del Estado, según la
Constitución.
Reservas respetuosas con Levante.
A su
juicio, el proceso de negociación del Estatuto de Castilla-La Mancha
requiere «encontrar las fórmulas» que permitan disponer «de unas
reservas hídricas suficientes para nuestro desarrollo» y que esto «no
se perciba» por otras regiones como «una agresión».
«Vamos a tener Estatuto, a tener nuestro agua, a defender nuestro Tajo, y vamos a ganar esta batalla», concluyó.
Por
su parte, la presidenta del PP en Castilla-La Mancha y secretaria
general del partido, María Dolores de Cospedal, reprochó a los
diputados y senadores socialistas de Castilla-La Mancha que en su día
votaran en contra del Plan Hidrológico Nacional (PHN) del PP. Un
programa que, según apuntó, «resolvía claramente los problemas de agua
que teníamos en la región».
Desde el PSOE, su secretaria de
comunicación, Esther Padilla, denunció que Cospedal, sigue sin explicar
por qué el presidente del PP, Mariano Rajoy, «habla tan claro en
Murcia», y, sin embargo, en Castilla-La Mancha «se va por los cerros de
Úbeda» en materia de agua.
En su opinión, ni a Rajoy, ni a Cospedal,
ni a García-Tizón les interesa la región. «No les quita el sueño la
región, ni el problema de agua que tenemos ni nada relacionado con esta
tierra, lo que les preocupa es seguir siendo los jefes del PP, para lo
que es imprescindible seguir teniendo el apoyo de Valcarcel y de Camps,
y para ello les darán lo que necesiten».
Padilla fue especialmente
crítica con García-Tizón, quien está «desautorizado desde hace mucho
tiempo» para negociar, puesto que «siempre ha considerado que había que
pedir permiso a Murcia y a Valencia para defender los intereses de
Castilla-La Mancha», añadió.