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Zurich: bancos, chocolates, relojes, …. y fútbol |
La “mayor” ciudad Suiza, con sus apenas 400.000 habitantes, es famosa por su belleza, limpieza, sus bancos y sus chocolates. Sin embargo, su pulso se acelerará el próximo mes de Junio cuando se convierta en una de las sedes del Europeo del Fútbol. | |
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Pocas veces una ciudad de 400.000 habitantes fue tan conocida en el mundo. Y es que detrás de un nombre tan mundialmente conocido, que compite con Nueva York o Tokio en los diarios económicos, el viajero se encontrará una ciudad plácida, plácida, bella y equilibrada muy lejos de tener rascacielos, aglomeraciones y el bullicio que se podría esperar, o temer, de una ciudad de su relevancia internacional. Zurich tiene muchos otros atractivos que sus bancos, uno de los tópicos de Suiza, por otro lado tan poco llamativos que nadie podría sospechar el dinero que se mueve en la ciudad. Entre sus atractivos, tópicos pero reales, en el plano gastronómico el visitantes podrá disfrutar de sus famosos chocolates, sin olvidar la fondue típica, así como las salchichas y las cervezas típicas de esta región germanófoba de Suiza. Un placer por la gastronomía que se mezcla con otra pasión suiza, los ferrocarriles. Desde noviembre hasta febrero la compañía de transportes de Zurich organiza varias veces a la semana una “Tranvía de los fondues” (http://www.vbz.ch/vbz_opencms/opencms/vbz/deutsch/Angebote/Extrafahrten/FondueTram/) Y la mejor zona para degustarlos, al encontrarse allí la mayor concentración de restaurantes típicos, es la conservada zona antigua de Zurich situada a ambos lados del río Limmat que divida a la ciudad. Una zona donde también se concentra el mejor shopping y los edificios históricos de la ciudad. Celtas y Romanos regresarán para el Euro2008. Algo tendrá esta ciudad que desde la antigüedad atrajo a diferentes tribus a esta zona al borde del lado Zurich y alrededor del río Limmat. Aquí habitaron pueblos celtas, una de cuyas tribus, los helvéticos, donó su nombre a Suiza oficialmente Confederación Helvética. También los romanos conocieron la región y establecieron una aduana. Poco se conserva de aquella época. Mucho más del medievo, gracias en parte a que Zurich no ha sufrido las guerras como otras ciudades de Europa. Inscripciones en algunos edificios de la pequeña y pintoresca zona antigua permite ver inscripciones que nos recercan su antigüedad 1357 - Zum schwarzen Ochsen, (El buey negro), 1557 - Stern (La estrella), 1801- Zum roten Sternen (La estrella roja)'. Este tipo de inscripciones se encuentran en el casco antiguo de Zurich, a ambos lados del río Limmat y limitada en uno de sus costados por la Bahnhof Strasse o Calle del Ferrocarril. Esta es la artería comercial por excelencia de la ciudad, y donde se pueden encontrar grandes almacenes, firmas de alta costura, joyerías y bombonería. Un opción interesante tras la visita por la zona histórica ya que, a pesar de lo que pudiera parecer, los precios en Suiza no difiere mucho de a los que estamos acostumbrados (aunque sí el de los restaurantes). En esta vía comenzó a crecer la moderna Zurich con sus edificios de estilo neoclásico. Y aquí tienen su sede también famosos bancos internacionales bancos como el UBS o el Credit Suisse, exactamente en la Parade Platz, igual que la famosa bombonería Sprungli, de visita obligada para forasteros desde 1859 (http://www.spruengli.ch/spruengli/geschichte.php) Desde esta calle se puede pasear hasta a plaza Lindenhof (el Patio de tilos), situada en una colina que se levanta con vista al río Limmat y que es considerada el origen de la ciudad. Las mejores vistas de la ciudad están en este punto desde donde se tiene una panorámica de la otra parte de la zona antigua de la ciudad, actualmente zona comercial y de vida nocturna. Para llegar hasta este punto se recomienda al viajero pasar por la iglesia de San Pedro, con una torre construida en 1534 a su lado, y en el que se encuentra el reloj con las manecillas más grandes de Europa. Una vista que, además, permite cumplir con otro tópico suizo, como es la tradición relojera. El lago, extensión de la ciudad En la parte baja de la zona antigua, y justo enfrente del Ayuntamiento de la ciudad, situado al lado del río Limmar, se encuentra la iglesia Frauenmünster, de estilo gótico, muy visitada porque en su interior se encuentran las vidrieras de Marc Chagall (de 1970) y una elaborada por Augusto Giacometti (en 1930). Desde esta iglesia, y cruzando el puente del ayuntamiento, el Rathausbrücke, se llega al paseo Limmatquai, que sigue el cauce del río hasta su desembocadura en el lago de Zúrich. En este otro lado del río, se encuentra la calle Niederdorstrasse, una de las calles comerciales más populares de la ciudad, más antigua que la Banhofstrasse y con un comercio más asequible. También se encuentran en esta zona los bares y clubs nocturnos que la convierten en la zona de salida de la ciudad. La Grossmunter, o Iglesia grande, es el monumento más destacado de esta zona de intensa vida tanto por el día como por la noche. Pero, cuando el tiempo lo permite, la ciudad se extiende en su lago “Zurichsee” y los paseos que la rodean. La tarjeta turística Zurich Card, que permite utilizar el transporte público de la ciudad durante 24 o 72 horas sin restricciones, incluye la posibilidad sin coste adicional de dar un paseo de 90 minutos por el lago en un barco que sale desde la Burkiplatz. Los horarios esta prefijados por lo que convienen enterarse de las salidas para planificar el día. Opera y museos Un cocktail de atracciones a la que se debe añadir en primavera y verano la visita y paseo por el lago Zurich, rodeado de alta montañas e impecablemente conservado, así como una velada en su Opera, situada a las orillas del lago, una de las de mayor prestigio internacional y con actuaciones a los largo del todo el año. (www.opernhaus.ch). Los amantes de la cultura puede incluir en su agenda en Zurich visita a museos, recoletos pero interesantes como la propia ciudad, como el “Swiss National museum”, al lado de la estación de ferrocarril, que permite conocer la historia de este peculiar país. El archivo de Thomas Mann (www.tma.ethz.ch), situado en su ultimo estudio que se conserva tal y como era cuando vivió el escritor o el “Museo de los relojes” (www.beyer-ch.com) que reúne más de 500 relojes construidos desde el 1400 antes de cristo a la actualidad. En artes plástica el Kunstshalle Zurich, especializado en arte contemporáneo, y el Museo Rietberg Zurich, que alberga arte antiguo de Asia, África, America y Oceanía, son otras de las posibilidades de su red cultural zuriquesa compuesta por 50 museos y 100 galerías, minimal pero agradable para una visita relajada y muchas veces de acceso gratuito para los poseedores de la tarjeta turística Zurich Card. Futbol, fútbol, fútbol. Llega el Euro2008 Algo cambiará el apacible ritmo de Zurich, sin duda, el próximo Junio. La ciudad, una de las ocho sedes del europeo de Fútbol 2008, organizado entre Suiza y Austria, albergará los partidos de las selecciones de Rumania, Italia y Francia. Se espera la llegada de decenas de miles de aficionados y las previsiones son de lleno absoluto. La ciudad (www.zuerich.com/EURO2008) acaba de reinaugurar el nuevo estadio de Letzigrund, donde se jugarán los partidos aun temperatura media en Junio de unos 22ª grados en la ciudad. Sin duda las hinchadas lo celebrarán, como no puede ser menos, entre fondues, cervezas, salchichas y chocolate. Por si hubiera alguna duda al estadio se llegará en tranvía y, dada la tradición relojera del país, más vale llegar puntual. Alrededor de Zurich Heidiland www.heidiland.com a una hora de Zurich la autodenominada Tierra de Heidi agrupa una región montañosa de Suiza de gran belleza natural y tradicional. Berna http://www.berninfo.com/en/welcome.cfm A unos 75 minutos de Zurich, por autopista gratuita, la capital de Suiza mantiene su carácter de ciudad medieval con unas murallas y calles empinadas de gran belleza. También sede del Euro2008, en ella se encuentra el parlamento y el Banco Suizo. Grindelwald y el Techo de Europa www.grindelwald.com a dos horas de Zurich, el pueblo de Gridelwald es la puerta al llamado “Techo de Europa”, un observatori |
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