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Macron anula la tasa al carburante para frenar las protestas

SPC - jueves, 6 de diciembre de 2018
Macron se abre a más cesiones para que acaben las protestas - Foto: PASCAL ROSSIGNOL
El presidente galo da un paso más y cancela el polémico gravamen durante todo 2019, en lugar de aplazarlo seis meses, al tiempo que estudia reintroducir el impuesto a las grandes fortunas

En un paso más por intentar aplacar la «cólera» social, como calificó el pasado martes el primer ministro francés, Edouard Philippe, a las movilizaciones de los chalecos amarillos, el presidente galo, Emmanuel Macron, decidió ayer anular la tasa al carburante, en vez de suspenderla durante seis meses, como se había anunciado el día anterior.
La decisión se trata de una concesión más del Ejecutivo para frenar las protestas y evitar a toda costa una «radicalización» del movimiento y que se repitan el próximo sábado las escenas de guerrilla urbana vividas el 1 de diciembre.
«El Gobierno está preparado para el diálogo y lo está demostrando porque esta subida de impuestos ha sido retirada de los Presupuestos Generales para 2019», aseveró Philipe, confirmando así la medida, ya que los chalecos amarillos no habían quedado satisfechos con la cesión del pasado martes y habían anunciado que seguirían con sus manifestaciones.
El premier y Macron tomaron la decisión de forma conjunta para que el «debate ciudadano y parlamentario de las próximas semanas y meses permita encontrar soluciones», esto es, «financiación para la transición ecológica preservando el poder adquisitivo de los franceses».
Se trata, sin duda, de una victoria del movimiento social, que, aprovechando que el Gabinete está dispuesto a claudicar en algunos de sus proyectos, ahora tiene un nuevo frente: que se vuelva a poner en vigor el impuesto sobre las grandes fortunas (ISF), polémico desde su creación, en los años 80, y suprimido a principios de año por el presidente liberal.
Así, el portavoz del Ejecutivo, Benjamin Griveaux, dejó la puerta abierta a más concesiones en esta reivindicación sobre los gravámenes a los más ricos.
Griveaux explicó que si el impuesto sobre la fortuna inmobiliaria, en el que se ha quedado el ISF «no funciona, renunciaremos», al tiempo que precisó que se hará una evaluación sobre este asunto en otoño de 2019.
La cancelación del tributo desde el pasado 1 de enero fue una de las primeras grandes decisiones en el terreno fiscal de Macron, con la que quería evitar que las grandes fortunas se establecieran en el extranjero y hacer más atractivo su país para los inversores. Lo pagaban aquellos que tenían un patrimonio superior a los 1,3 millones de euros y su restitución ha sido una de las grandes exigencias que han emergido de las protestas de los chalecos amarillos.
«Hemos cambiado», señaló el portavoz. «Es el papel del político no estar sordo ni ciego», agregó. 

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