La Tribuna de Toledo
Saltar Publicidad   Cerrar   

Publicidad

20 de noviembre de 2018

Un cinturón del acusado, compatible con el del crimen

J.M. - miércoles, 7 de noviembre de 2018
Un cinturón del acusado, compatible con el del crimen - Foto: Víctor Ballesteros
La anchura y unas marcas longitudinales del complemento de Luis Carlos coinciden con las marcas dejadas en el cuello de la víctima, según los informes de los peritos

Las investigaciones de la Guardia Civil cercan a Luis Carlos B. G. Las cámaras de vigilancia registraron su entrada al edificio de la localidad de Seseña a la hora aproximada en que se cometió el crimen de J. D. L. M., debajo de cuyo cuerpo se encontró una colilla sin aplastar con restos biológicos del único acusado. Las pruebas aportadas en el juicio incorporaron ayer un nuevo indicio contra este hombre de 51 años y nacionalidad colombiana. Un cinturón de color negro de su propiedad resulta compatible con el utilizado para asfixiar a la víctima, a tenor del peritaje de los facultativos del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

Los 33 centímetros de la anchura del cinturón coinciden con el empleado en el crimen para estrangular a la víctima, así como unas marcas longitudinales. Los peritos recalcaron que no se puede precisar que sea exactamente el utilizado en el asesinato, pero recalcaron la compatibilidad por las características de las marcas que quedaron en el cuerpo de la víctima.

Se trató de la principal aportación de la tercera sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial contra Luis Carlos B. G. por la muerte de su pareja sentimental, ocurrida el 27 de enero en una vivienda de la calle Sorolla de la urbanización de El Quiñón de Seseña, donde residían desde hacía menos de un mes. La Fiscalía Provincial pide por ello una pena de 25 años de prisión por un delito de asesinato.

El Tribunal del Jurado, compuesto por seis hombres y cinco mujeres, vio ayer desfilar a numerosos peritos del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Entre las manifestaciones, los expertos señalan que la víctima y el acusado habían consumido cocaína antes de los hechos. En el caso de Luis Carlos B. G., añadían que había restos de diazepán, un ansiolítico. Respecto a la cocaína, el examen del cabello del procesado evidencia un consumo repetido al menos en los cuatro meses anteriores al crimen, entre octubre de 2016 y enero de 2017. En cuanto al alcohol, indica que no hubo una ingesta excesiva.

muestra del ‘salvaslip’. Los peritos del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses analizaron también unos «escasos» restos de semen humano encontrados en el ‘salvaslip’ de la víctima, que no coincidían con el de Luis Carlos B. G., así que pertenecían a otro individuo no identificado.

Los peritos también explicaron que la colilla localizada debajo del cadáver de la mujer, que no estaba aplastada ni pisada, tenía ADN del acusado y dejaron claro que es «ínfima» la posibilidad de que los restos del cigarrillo pertenezcan a una tercera persona.

El acusado fue detenido el mismo día de la aparición del cadáver, el 28 de enero, y fue enviado a prisión el 1 de febrero de 2017. Este hombre carecía de residencia legal en España y tenía pendiente un decreto de expulsión de la Delegación del Gobierno en Zaragoza fechada el 10 de mayo de 2012, con una prohibición de entrada al país de cinco años.

Compartir en Facebook
Compartir en Google Plus
Compartir en Twitter
Grupo Promecal
La Tribuna de Toledo se basa en el Sistema de Gestión de Contenido desarrollado por Escrol
Auditado por Logo OJD